En un recóndito muelle
Pulularon nuestros sueños
Bajo ese mar
Habita nuestro ser
Sobre este cielo
Surcaron nuestras alas
Y nosotros adheridos
A lo romántico de aquel fondo
Dejamos irrumpir
Lo oscuro de aquel mar
Comprendiendo luego
Que bajo aquel suelo
Nos crecieron raíces
Que no pudimos despegar